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viernes, 22 de octubre de 2010

Huerto urbano, septiembre - Hiri ortue, iraila

Después del parón estival, volvemos con fuerzas renovadas. Sentimos mucho la ausencia, y haciendo caso a nuestros lectores que esperaban el próximo artículo de "Huerto urbano", nos lanzamos otra vez a la aventura de informar de nuestros fracasos y aciertos.
Este verano, los fracasos han igualado a los aciertos y viceversa, por lo tanto, teniendo en cuenta que es la primera vez que nos lanzamos a cultivar nuestros propios vegetales, nos sentimos orgullosos de nuestro huerto urbano.

Empezaremos por las lechugas, sin duda y desde que empezó la primavera, uno de nuestros grandes fracasos. Los síntomas, las primeras hojas, las que tenían contacto con la tierra se pudrían si remisión. Haciendo caso a los expertos, espaciamos la plantación, dejando más espacio entre vegetal y vegetal, incluso controlamos la humedad de la tierra, puesto que podía ser un exceso de humedad y riego. Al final resulto que, aparte del exceso de humedad, que este año ha sido catastrófico para todo tipo de plantaciones, hemos tenido que luchar contra un hongo de la tierra que pudría nuestras plantaciones. Estos molestos visitantes, desaparecen cuando bajan las temperaturas, por lo tanto, nos volvemos a lanzar a la aventura de cultivar lechugas.
Los tomates, éxito incuestionable. Hemos obtenido una producción generosa y muy muy muy sabrosa. De cada tomatera, plantadas en un recipiente Leopoldo XL, hemos obtenido de abril a agosto una producción de unos 30 tomates, entre grandes y pequeños, no esta nada mal. Aunque a última hora, obteníamos tomates de pellejo duro y gordo debido a la bajada de temperaturas. Eso sí, todos de un color intensísimo y un sabor increíble. Podríamos decir que no hemos comido tomates con tanto sabor y olor.
Zanahorias... bonito experimento... La producción no ha sido nada espectacular, pero hemos conseguido recolectar unas 20 zanahorias de un tamaño bastante pequeño. Aunque como ocurre siempre en estos casos, conseguimos zanahorias de un sabor insuperable. Pequeñitas, pero riquísimas. La enseñanza, mas abono y riego. Hemos aprendido para el año que viene.
Rábanos y cebolletas, sin problemas, fácil producción, rápida en el caso de los rábanos y muy sabrosa también.

A partir de ahora, toca pensar en plantar en otoño-invierno, porque aunque no lo parezca, también se puede plantar cuando bajan las temperaturas, y más en un maceto-huerto. La próxima entrega analizaremos como podemos proteger nuestro maceto-huerto del frío, y qué podemos plantar en esta época.

miércoles, 9 de junio de 2010

Huerto urbano, mayo - Hiri ortue, maiatza

Se acerca el final de la primavera y la época de crecimiento del macetohuerto está en auge. Increíble ver crecer los vegetales a esta velocidad. ¡Y las plagas! Comenzaremos con ellas. Hemos encontrados plagas varias en nuestro humilde balcón. Dada la zona en la que estamos (norte), nuestros molestos visitantes campan a sus anchas. Humedad, calor y sol. ¡Se están poniendo las botas! Hemos tenido que hacer algún que otro sacrificio vegetal. Así es la vida, algunos tienen que morir para que otros sobrevivan.

Como ya sabeis nuestro huerto urbano es de cultivo biológico, eso afectará a la elección de pesticidas y trucos a la hora de hacer un exterminio eficaz de estos asquerosos y molestos visitantes. Empezaremos por el visitante mas desagradable físicamente, vamos un asquito… los minadores. Minadores o también llamados submarinos, por su modus operandi. Nombre científico, Liriomiza trifolii. Larva de una minimosca repelente que perfora la hoja de nuestros vegetales haciendo surcos en ellas. Muy fácil de identificar. Hemos recurrido a trampas amarillas adhesivas para evitar que las minimoscas estas pongan sus larvas en nuestras hojitas, la población de minadores ha disminuido. A su vez, cortamos las hojas dañadas y eliminamos del balcón restos de plantaciones, vamos, lo mantenemos limpio. Nos han recomendado regar el huerto con una infusión de ruda, no lo hemos probado, pero parece que da buenos resultados. Los pesticidas en aerosol no funcionan en este caso, las larvas viven dentro de las hojas, protegidas de todo. Deberemos fortalecer el vegetal infestado y eliminar las hojas que hayan sido dañadas.

Seguimos con otra plaga un poco menos desagradable pero no menos importante. El pulgón. A principios del mes pasado tuvimos una infestación de mucho cuidado, que poco a poco vamos controlando. Eliminando hojas, manteniendo limpio nuestro huerto y utilizando pócimas varias que nos han ido recomendando. Nos ha funcionado muy bien esta pócima, hacer una infusión de ajo muy cargada y cuando este fría añadirle unas gotas de Mistol, después rociar en todo el macetohuerto. La población de pulgón se reduce aunque no desaparece, resistiremos!

Hongos. Tenemos unas preciosísimas caléndulas para nuestro balcón por dos razones importantes. La primera, el control de plagas. Poniendo alrededor del macetohuerto plantas repelentes de bichos varios, lo hacemos mas resistentes. La segunda, es una planta estupenda para hacer infusiones y cremas con su flor, posee unas propiedades cosméticas alucinantes y es calmante, entre otras propiedades. Que bonitas estaban, hasta que el hongo que portaban empezó a crecer. Que ironía verdad… vinieron para proteger nuestro huerto… y estaban infestadas de hongos. Algunas las tuvimos que tirar directamente, con las mas bonitas nos resistimos y las hemos pulverizado encima una solución de cultivo biológico que encontramos en una floristería. Seguiremos informando.
¡Las bandas pegajosas atrapa-bichos amarillas, todo un éxito!

Alegrías que nos da nuestro huerto, que son muchas… hemos recogido rábanos. Hemos recogido poco para todo lo que plantamos, algunos hermosos, otros muy pequeños. Los hemos provado en nuestras ensaladas, picantes pero ricos. No ha estado mal… plantación fácil y recomendable. Incluso hemos tenido ejemplares que han florecido sin dar fruto, bonita flor… investigaremos.
Seguimos recogiendo perejil, lechugas y fresas, aunque la sorpresa del huerto este mes han sido las fresas. Al principio pequeñas y escasas, ahora salen en gran cantidad y su tamaño es mayor. ¡Sólo hacía falta paciencia!

Como sabéis el mes pasado plantamos tomate del país, dos hermosas tomateras. Están espectaculares. No dejan sitio en el balcón y han empezado a dar mucha flor. Les hemos puesto guía para que no caigan y hemos quitado los chupones de sus tallos. Si, los chupones. Son pequeñas ramitas que nacen entre tallo y tallo. Se eliminan para que la planta de más flor y fruto y no tanta rama. Eficiencia vamos. Estamos orgullosísimos de nuestras tomateras.
Las zanahorias, siguen creciendo como la mala hierba, todavía deberemos esperar un mes para hacer la primera recolección. Paciencia….

Las nuevas adquisiciones de nuestro macetohuerto. Salvia officinalis, nos regalaron un esqueje que por supuesto nosotros hemos aprovechado debidamente manteniéndolo unos días en agua y plantándolo después en un tiesto muy amplio. La salvia, como todas las plantas de campo, muere en tiestos pequeños. Deberemos regar abundantemente.
Las mencionadas caléndulas. Preciosa flor. Maravillosas propiedades terapéuticas. Sabíais que si plantas caléndula al lado de las tomateras, potencias el sabor de los futuros tomates? Probadlo.

Tomates cherry, que ya han empezado a dar fruto, incluso han madurado algunos de sus tomatitos. Sospechamos que tiene alguna especie de hongo también.

Como veis este mes, como es normal, hemos tenido mucho trabajo en nuestro pequeño balcón. Eso sí, trabajo bonito y gratificante. Seguiremos experimentando en nuestra lucha contra la fauna devora-macetohuertos. ¡No nos rendiremos! Bonito mes…


 

domingo, 9 de mayo de 2010

Huerto urbano, abril - Hiri ortue, apirila

Otra vez estamos aquí macetohortelanos primaverales. Nuestro huerto sigue dandonos alegrías! Empezamos a recoger los frutos de nuestro trabajo. Hemos recolectado lechugas y cebolletas, fresitas y perejil. Tenemos muchas novedades, es primavera, los acontecimientos se suceden de manera vertiginosa.
Empezaremos por las fresitas, están increíbles y ya empiezan a dar fruto. Las primeras fresas que hemos recogido tienen un sabor increíble! Hacía mucho tiempo que no saboreabamos algo parecido. Pero como somos avariciosos nos ha parecido un fruto escaso, las fresas son muy pequeñas. Bueno... les buscamos otra utilidad, ya que no podemos usarlas para alimentarnos, las usamos como golosinas. Riquísimas!

Las lechugas y las cebolletas no defraudan, aunque las cebolletas también han sido un poco pequeñas. Hemos descubierto porqué! No tenían espacio para crecer! Si recordáis otras entregas de Huerto Urbano, plantamos las primeras cebolletas en jardineras alargadas. Error. Son demasiado estrechas, la profundidad de estos contenedores es la correcta pero son estrechas y las cebolletas no han llegado a engordar. No cometeremos el mismo error dos veces. Ya hemos plantado nuevas cebolletas en otros contenedores más espaciosos. En cuanto a los rábanos, estan enormes (sus hojas), todabía no sabemos nada de sus frutos, seguiremos informando.
Y tenemos que empezar a hablar de errores garrafales y fracasos varios. Nuestro primer error garrafal, los berros. Nos pareció raro que no crecieran más, se quedaron muy delgaditos y cuando los probamos comprobamos que no sabían a casi nada. ¡Habíamos plantado berros para germinar! Toda la producción a la basura... bueno... otra vez será. Cuando compréis un sobre de semillas de berros, fijaos bien en las letritas y comprobad que no sean para germinar. No sirven para plantar en tierra y no crecen apenas.
Algo pasa con la lechugas, ¡tienen pulgón! pero además acabamos de sufrir una plaga expectacular. De la noche a la mañana, nos hemos encontrado en lechugas y cebolletas una increíble plaga de pulgón. Todo estaba infestado, lo cierto es que era asqueroso.
Las bajas, dos lechugas completamente infestadas de estos seres asquerosos. Las cebolletas pudimos salvarlas y otras tres lechugas también. Solución; hemos empezado a fumigar nuestro huerto con una infusión de ajo con un poco de jabón. Esto es, hervimos unos dos, tres dientes de ajo en agua, haciéndo una infusión y después de dejarla enfríar, añadimos unas gotas de jabón del que usamos en la cocina (Mistol, Fairy...) y ya tenemos nuestro propio pesticida natural. La infusión de ajo repele al pulgón y otras plagas, el jabón líquido limpia de excrementos y larvas las hojas de nuestros vegetales.
Por ahora parece que hemos contenido la plaga, aunque no tenemos todas con nosotros, seguiremos observando todos los días nuestros vegetales para evitar tener desagradables sorpresas.

Tenemos un nuevo inquilino en nuestro huerto urbano, el tomate. Hemos elegido una especie de tomate autóctona, tomate del país (País Vasco), uno de los mejores tomates para ensalada que hay. Tenemos un contenedor bastante profundo y alargado, con una capacidad de unos 40-50 l. de sustrato. Y en el mismo recipiente junto con los tomates hemos plantado lechugas y cebollas. Todabía no hemos puesto la guía para los tomates, que como sabéis es imprescindible. En el siguiente número os detallaremos los cuidados del tomate, mientras siguen creciendo, regaremos abundantemente y los proveeremos de sol lo máximo posible.
Tomates, lechugas, cebollas, ajos y zanahorias en nuestro contenedor especial "Leopoldo XL". Más información sobre este recipiente en http://www.leopoldobcn.com/

martes, 6 de abril de 2010

Huerto urbano, marzo - Hiri ortue, martxoa

¡Ya ha llegado la primavera a nuestro huerto urbano! El crecimiento de nuestros vegetales es espectacular. Cambian día a día, bonita experiencia. Animados por el solecito y el cambio de clima nos hemos puesto a plantar. Parece que hayamos entrado en una catarsis primaveral en la que no paramos de plantar. Por lo tanto, ya tenemos nuevos inquilinos en nuestro macetohuerto. Las apariciones estelares son las que siguen;

- Rábanos; es el vegetal ideal para principiantes del huerto urbano y hemos podido comprobar que así es. Compramos semillas de cultivo biológico de nuestra tierra y las plantamos con una separación de unos 5-10 cm., nacieron TODAS. Increíble. En una semana ya estaban crecidísimas. No necesitan un recipiente con mucha profundidad, una jardinera de 30cm basta y sobra. Su crecimiento es muy rápido, tendremos rábanos de un tamaño considerable en el transcurso de un mes.
- Berros; su crecimiento es fácil. Compramos semillas de cultivo biológico por supuesto, las espolvoreamos al azar en el recipiente y regamos abundantemente. Sabiendo que el berro crece a orillas de riachuelos supusimos que necesitaban gran cantidad de agua. Hemos elegido una especie de tierra, pero también podéis encontrar especies de agua, otro día experimentaremos con ellas. Esta especie crece rápido, por lo tanto cuando estén bastante crecidas tendremos que hacer lo que aquí llamamos “entresaca”, clarear las zonas donde han crecido muchos berros dejando un espacio de unos 3 cm entre cada uno de ellos. Recordad que espolvoreamos las semillas sin separación alguna.

Hablando de plantar las semillas. Cuando plantemos semillas en nuestro macetohuerto, deberéis saber ciertas cosas. Deben plantarse en tierra húmeda y una vez cubierta con la tierra que necesite, volver a regar. Siempre con pulverizador, si regásemos con chorro de agua las semillas se desplazarían y nuestros vegetales crecerían donde les ha llevado el agua y no donde nosotros queríamos. Mientras el vegetal es joven y tierno no le debe dar el sol directamente, basta con que haya mucha claridad y una temperatura confortable. Deberemos regar diariamente, con pulverizador sobre el vegetal y a medida que vaya creciendo espaciaremos el riego (si es necesario) y podemos ponerlo al sol (si es necesario).

Como habréis visto estamos utilizando contenedores de poliespan donde se transporta el pescado para hacer nuestros cultivos. Contenedores que nos proporciona nuestro pescadero de confianza. Mantienen muy bien la humedad y no se calientan con el sol. Pero al estar hechos de bolitas de plástico nosotros tomaremos la precaución de usarlos para un sólo cultivo y después los tiraremos. Así evitaremos que nuestros cultivos absorban la degradación propia del plástico. A la vez estaremos reutilizando estos contenedores de poliespan dándoles un nuevo uso.



Las zanahorias van viento en popa. Junto con los ajos van creciendo y colonizando de verde nuestro contenedor. Observaciones, cuando plantamos las semillas lo hicimos en agujeritos de 5 en 5. Dado que todas las semillas han dado su fruto, hemos descubierto que las zanahorias quedaban muy espaciadas y amontonadas. Tuvimos que hacer entresaca urgente. Recomendamos plantar una semilla en cada agujerito con unos 5 cm de separación.






Nuestra cesta bodegón está preciosa, una lechuga, 3 ajos, 3 rábanos y parece ser que nos ha caído una semilla de zanahoria que está asomando. Ya hemos conseguido una producción continua de lechugas y en uno de los contenedores hemos combinado lechugas y rábanos, son muy compatibles. El perejil está atacando nuestro balcón, ya se sale del tiesto, en un par de semanas podremos usarlo para cocinar. Lo sentimos mucho pero los tomates tendrán que esperar hasta el mes que viene, debido al frío de finales de invierno se están retrasando. Se hacen de rogar.


En la próxima entrega hablaremos del riego, muy importante cuando hacen acto de presencia el sol y el calor. ¡Ánimo chicos/as, llenad de verde vuestros balcones! ¡Viva la primavera!

lunes, 1 de marzo de 2010

Huerto urbano, febrero - Hiri ortue, otsaila

¡Por fin¡ dos meses después hemos hecho nuestra primera recolección de lechugas. Todo un éxito! Estaban riquísimas, el sabor intenso, jugosas y de un verde increíble. Como podéis ver sólo hemos cogido las hojas de lechuga que íbamos a comernos, dejando que el resto de la lechuga siga creciendo. Esto tiene un inconveniente, la lechuga puede florecer antes y su sabor se volvería amargo, por eso, sólo usaremos hojas de la misma lechuga hasta acabarla. De la tierra al plato, frescas y ricas.

En la anterior entrega os mencionamos la “producción continua”. Es tan fácil como conseguir que tengamos vegetales frescos semanales. Tan fácil como que si comemos dos lechugas a la semana, plantaremos dos lechugas a la semana. Para ello hay que controlar el tiempo de crecimiento de cada vegetal que plantemos.

Este mes entramos en la primavera, maravillosa época del año en la que ya podemos decir a gusto… ¡a plantar se ha dicho!

Empezamos con las zanahorias, hemos elegido una variedad fácil de cultivar, de crecimiento rápido, que nos dará zanahorias menos largas pero más gorditas. Por supuesto de cultivo biológico. Las hemos plantado directamente en el recipiente hundiendo las semillas medio centímetro. Las zanahorias no aguantan el trasplante de plantel a tierra. El recipiente elegido debe tener bastante profundidad, tened en cuenta que estos vegetales crecen para abajo. Las semillas una vez plantadas empiezan a crecer unos 15 días después. Para acelerar el crecimiento podéis sumergir las semillas en agua 24 horas antes de plantarlas.

Junto con las zanahorias hemos plantado un par de ajos. ¿Recordáis el término “asociación de cultivos”? pues las zanahorias y los ajos se llevan de maravilla. Los ajos tan guerreros como siempre protegerán nuestras zanahorias de agresiones animales. ¡Malditos bichitos!

Por otro lado, como lo prometido es deuda, a principios de mes plantamos fresas (que no fresones), los fresones son más grandes pero tienen mucho menos sabor. El crecimiento con los primeros rayos de sol del final del invierno ha sido espectacular, incluso ya han dado flor y ya sabéis una flor, una fresa. Es la época de plantar fresas ya que necesitan el frío del invierno y los primeros rayos de la primavera para crecer en condiciones. No hace falta que elijamos una maceta con mucha profundidad.

En nuestro cuaderno de incidencias tenemos que mencionar a Xynthia, la ciclogénesis explosiva. Pasó por nuestra tierra con vientos que arrasaron la zona. Por supuesto nuestro huerto pasó la noche dentro de casa y no hubo mayores bajas vegetales, aunque sabemos que causó muchos destrozos por la zona. Como siempre decimos, ¿en qué huerto se pueden proteger así los vegetales?

Para terminar el perejil que es un chico fácil, crece a gusto y sin sobresaltos. Hemos vuelto a plantar lechugas para finalmente hacer una producción continua de ellas. Y otra alegría en nuestro huerto, en verano trajimos bulbos de Jacintos que plantamos en enero y… han florecido! Su olor es increíble, si los metemos en casa dan olor a toda la habitación.

Este mes plantaremos tomates. Nuestro huerto crece y crece sin parar, tendremos que pedirle el balcón prestado al vecino para seguir plantando… ups.



domingo, 31 de enero de 2010

Huerto urbano, enero - Hiri ortua, urtarrila


A pesar de ser invierno y con el retardo que supone para el crecimiento de nuestro huerto este clima, los vegetales crecen poco a poco. ¡Incluso ha nevado! Hemos soportado temperaturas de -2 grados, cosa que hemos solucionado metiendo nuestras macetas y tiestos en casa. ¡Ojo! Necesitamos luz y sol, así que cada vez que sale un rayo movemos las macetitas para que se alimenten de calor.


A principios de enero nos atrevimos con algo nuevo y muy útil. Quien no usa perejil en sus comidas… pues a plantar perejil! Compramos las semillas y tierra en nuestra floristería de confianza, Ruth nos recomendó el de hoja lisa petroselinum sativum latifolium por ser la variedad más común y la que presenta un sabor más fuerte e intenso. Pusimos una capa abundante de tierra que humedecimos con agua, encima pusimos las semillas al azar sin recargar la tierra y finalmente otra capa fina de tierra encima. Esperamos tres semanas y… ya podemos ver nuestros primeros brotecitos de perejil! Que orgullo! Tan verdecitos, tiernitos e indefensos… tampoco nos echemos tantas flores… plantar perejil es muy fácil. Mientras no brote la semilla se humedece el agua y se mantiene el tiesto en lugar cálido e iluminado, se espera y pluf! Brota! Una vez que aparecen las primeras señales de verde se saca a la calle y ya no se riega tan abundantemente. Cuidado ahora con el frío y las heladas, son brotes, por lo tanto son más delicados.


Por lo demás nuestro huerto va viento en popa. Las lechugas están preciosas y las cebolletas están engordando su tallo. Si os habéis dado cuenta para las lechugas hemos utilizado jardineras pequeñas de unos 20cm de altura. Con eso basta para lechugas, berros, zanahorias pequeñas, espinacas, canónigos,… y vegetales de raíz corta.

Vaya! Ya hemos tenido nuestra primera desagradable pero efímera visita, unas mosquitas con muy mala pinta que andan rondando nuestras lechugas y cebolletas. Sabíamos que era demasiado bonito para ser cierto… Esperaremos para ver qué pasa, no nos gustan… Después de la nevada subieron las temperaturas y salió el sol y con el aparecieron estos bichitos indeseables. Esperemos que con la vuelta del frío mueran y desaparezcan, mientras tanto seguiremos vigilantes.

¿Sabías que, la nieve es maravillosa para las cosechas? Aparte de regar la tierra y llenar los pantanos de agua, el frío intenso mata los bichillos de la tierra y la somete a una pequeña esterilización. Así, cuando plantamos en primavera la tierra está más que lista para recibir los vegetales y es una tierra de calidad. De ahí que… año de nieves, año de bienes.

¡Esto va bien, que buena pinta tienen las lechugas!

Hacen aparición estelar los ajos, con más fuerza que nunca, crecen como la mala hierba, sobre todo cuando les da el sol. Aunque… creemos que uno de los dientes está de huelga. No quiere salir, han salido todos menos él. Peor para él…

Y tenemos otra sorpresita en nuestro mini huerto urbano… ¡El romero que tenemos ha dado flor! Estas son las pequeñas cosas que te alegran el día. Como habréis observado no es época de floración del romero (primavera y otoño como segunda floración), es la magia del huerto urbano. En un balcón está más protegido y nos ha regalado esta pequeña joya. Nos encanta el romero y como dice el refrán “de las propiedades del romero se puede escribir un libro entero”.


Consejo: no hace falta que compréis macetas, jardineras y tiestos varios. ¡Reciclad! Podéis usar cubos de fregona viejos, bidones, cajas de madera, plástico u otros materiales. Incluso hemos visto utilizar tazas de váter viejas como tiesto (muy original). Nosotros hemos reciclado una cesta de Navidad para plantar los ajos. No os olvidéis de hacerles agujero debajo para que el sobrante de agua de riego no se quede dentro y pudra las raíces de nuestro vegetal.

Despedimos esta nueva entrega de “Huerto urbano” orgullosos y satisfechos por los resultados que nos están dando nuestros vegetalitos. Como podréis observar no es tan difícil crear un pequeño huerto urbano en nuestro balcón. Esperaremos a la pronta recolección de las lechugas, que serán las primeras que pisarán nuestros platos. Después de recolectar las lechugas empezaremos a pensar en crear una “producción continua”, de la que hablaremos en el siguiente capítulo. Como última observación, es temporada de plantar fresas. Uuummm fresitas… Tal vez las introduzcamos en nuestro huerto… Hasta la próxima!

                                     

miércoles, 6 de enero de 2010

Huerto urbano - Hiri ortua

¡Este año nos embarcamos en una nueva aventura!
La del huerto urbano. Por desgracia, la mayoría de nosotros no disponemos de espacio para cultivar hortalizas ni plantas. Os proponemos una forma sencilla de hacerlo en vuestro balcón. En realidad no es tan complicado aún tenido sus limitaciones, tiene ventajas que no tienen las huertas comunes. Nos hemos puesto a la faena y en este blog os enseñaremos nuestros triunfos y tropiezos.

Empezaremos con algo sencillo. Primero estudiaremos las características del balcón, altura, orientación, viento,…lo ideal sería que tuviese orientación norte, el sol o la claridad son importantes. Ojo con el clima, en el norte de la península tenemos un clima relativamente agradecido en invierno, pero con viento o heladas, hay que proteger el huerto. Organizaremos la zona a trabajar, dónde trasplantamos, dónde colocamos macetas o tiestos, si usamos baldas dónde las ponemos,…somos de las que piensan que además de útil, un huerto en casa puede quedar muy bien en nuestro balcón.


En un macetero o tiesto se pueden plantar las cosas más impensables. Hemos usado tierra comprada en floristerías, jardinerías, viveros,... tiene los nutrientes necesarios para nuestro huerto, aunque en primavera tendremos que abonarla. Comenzamos con una plantación simple. Hemos plantado lechugas, cebolletas y ajos. Son tres de las pocas verduras que se pueden cultivar en invierno. Además son fáciles de mantener.

- Ajos: no requieren muchos cuidados. Las necesidades de agua, escasas. Se plantan en invierno, en enero. Usamos los ajos que tenemos en casa. Elegid los dientes más sanos y grandes. El diente se pela un poco y se planta con la parte puntiaguda hacia arriba. Dejad de 5 a 10 cm. de distancia entre cada ajo. Regad y dejad al sol.



- Lechugas: al igual que las cebolletas se pueden comprar en lugares de jardinería o agricultura. No hemos comprado semillas, sería largo y trabajoso hacer el semillero y esperar a que crezcan. Compramos el plantel directamente (en las fotos de arriba). En un macetero largo hemos trasplantado lechugas y cebolletas aleatoriamente, con una separación de 5 a 10 cm entre cada una. Las lechugas madurarán antes que las cebolletas, así que supuestamente las recolectaremos antes que éstas.

¿Porqué lechugas y cebolletas juntas? Familiaricémonos con el término “asociación de cultivos”, ya que es uno de los pilares del cultivo biológico. Hay especies que se llevan mejor que otras, no sólo se llevan mejor sino que se ayudan a crecer, se protegen y luchan juntas contra las plagas. Hay especies que podemos poner juntas y otras que no. Os iremos informando al respecto, pero sabed que esta es una de las asociaciones más productivas, lechugas+cebollas/cebolletas, ajos+lechugas. Nosotras hemos plantado los ajos solos en un bonito cesto que hemos reciclado de una cesta de navidad y hemos elegido plantar lechugas y cebollas juntas en los maceteros.

A partir de ahora en el lateral derecho del blog encontrareis información puntual sobre los progresos de nuestro huerto, consejos y fotos para que podáis aplicar a vuestro balcón. Contaremos con la ayuda de nuestra florista favorita Ruth Morgado, que nos ayudará y dará consejos sobre jardinería ecológica, además en la sección "Visitas interesantes-Bisita interesgarriak" os hemos dejado la dirección de Hort Urbá una página muy interesante sobre este tema.

En siguientes capítulos seguiremos informándoos en forma de diario sobre la evolución de nuestro huerto urbano. Por ahora la cosa va bien, las lechugas crecen verdes y fuertes, las cebolletas también. Esto parece más fácil de lo que creíamos. Es lo que tiene el invierno, no hay plagas, no tenemos que regar tanto ni proteger nuestras verduras del sol. Pero tenemos que protegerlas del viento y las heladas. En nuestro balcón es fácil, cuando hace mucho viento bajamos los maceteros de la mesa al suelo, y cuando las temperaturas bajan mucho, metemos los maceteros en casa. ¿En que huerta se puede hacer eso para proteger el cultivo? Un chollo!